Las precipitaciones que registra Sayaxché durante todo el año, permite a los palmicultores del sector prescindir de un sistema de riego. Gracias a los más de 1 mil 800 milímetros promedio anual de lluvia, en REPSA no regamos nuestras plantaciones.
Esta característica climática del sector, junto con las condiciones que requiere la palma de aceite, ha hecho de Sayaxché un lugar óptimo para el cultivo.
Aunque la época seca, comprendida de diciembre a abril, registra poca precipitación, aún cumple con los límites necesarios para no causar estrés hídrico en la palma.
Por otro lado, el proceso extracción de aceite dentro de la planta de beneficio es netamente físico, por lo que solo requiere de agua, en forma líquida y vapor, que se utiliza para el proceso y, luego de tratada, se regresa al ecosistema mediante el fertirriego.