Las grasas y aceites son muy importantes en la alimentación del ser humano, pues transportan nutrientes como vitaminas A, D, E y K; antioxidantes, ácidos grasos esenciales, colesterol y otros componentes importantes.
Adicional a esos beneficios, el cultivo de aceite de palma africana, es uno de los que menores recursos requiere, si lo comparamos a los demás aceites. Por ejemplo, el aceite de girasol necesita 26 millones de hectáreas, para cultivar 15 millones de toneladas de aceite. Mientras que el aceite de palma necesita 14 millones de hectáreas, para producir 54 millones de toneladas.
Este producto también es considerado una fuente de energía natural y algo muy importante es que es libre de grasas trans, lo que lo hace aún más saludable. Se recomienda que la población adulta, consuma entre el 20 y 30% de la energía dietética total y se recomienda, de ser posible, no excederse del 25%.
A pesar que han querido asociar este producto a enfermedades cardiovasculares, no existe evidencia científica que esto sea así. De hecho, la Asociación Americana del Corazón, recomienda un consumo balanceado entre el consumo de grasas saturadas e insaturadas. Por otro lado, un estudio evidenció que al sustituir grasas trans por aceite de palma, la cantidad de colesterol bueno, aumenta. Es decir, no disminuye la cantidad de colesterol total, pero sí aumenta la cantidad de colesterol bueno.
En Repsa, reconocemos la importancia de este producto y es por ello que lo cultivamos siendo responsables con el medio ambiente, generando desarrollo para el país y proveyendo aceite de palma a distintos mercados en el mundo. Y recuerda, este es un cultivo en el que se obtiene más aceite por menos cantidad de tierra.
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